miércoles, 1 de octubre de 2014

RELACIÓN FONDO-FIGURA


Es importante saber que no existe una imagen verdaderamente plana y bidimensional. Pero hay muchos casos en los que la bidimensionalidad prevalece, en el sentido en que la imagen se compone de dos o más planos o espacios poco profundos que se extienden paralelamente al plano frontal y aparecen a diferentes distancias del observador.


La bidimensionalidad como sistema de planos frontales está representada en su forma más elemental por la relación figura y fondo. Aquí no se tienen en cuenta más de dos planos. Uno de ellos ha de ocupar más espacio que el otro; la parte directamente visible del otro tiene que ser más pequeña y estar delimitada por un borde. Uno de ellos se sitúa delante del otro. Uno es figura, el otro es fondo. Queda muy bien aclarado en el siguiente ejemplo:

Podemos apreciar claramente un jarrón como objeto central y a los laterales dos caras de perfil. No siempre es fácil saber cual es figura y cual es fondo, e incluso que espacio ocupa cada uno.

La mayoría de las investigaciones llevadas a cabo sobre el fenómeno figura y fondo se han orientado a explorar las condiciones que determinan cuál de las dos formas se sitúa delante.

En la composición de un producto visual, podemos realizar dos divisiones fundamentales:
EL ELEMENTO POSITIVO: es la denominada "figura", lo que denomina la mirada en la experiencia visual.

EL ELEMENTO NEGATIVO: es el "fondo", lo más pasivo e inactivo de una imagen, pasa a formar parte de un segundo plano.

En este cuadro “Laocoonte ” (1609)  de El Greco  apreciamos las cinco figuras (POSITIVO O FIGURA) y el elemento NEGATIVO o FONDO, que sería el paisaje, en  un segundo plano.

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